
Torres
en Llamas
La
profanación de iglesias es una especialidad escandinava realizada por
personas que han escogido la etiqueta de "Satanistas". Muchos
Satanistas se oponen a sus acciones pero me pregunto, ¿necesitan
hacerlo? En este corto ensayo comento por qué los Satanistas no
necesitan molestarse con el asunto de la profanación de iglesias.
Pentagramas
dibujados en las paredes, fuego sobre un altar y cruces invertidas. Otra
iglesia cristiana ha sido vandalizada por un joven que, bajo la
influencia de las drogas o el alcohol, ha decidido consagrar el edificio
al Diablo. Los medios de comunicación se deleitan en los fuegos del
Infierno: hay Satanistas en acción!
Un
sacerdote de pueblo, que además de su profesión es "experto en
Satanismo" ,es llamado para que testifique que el hecho de que el
joven haya actuado o no bajo la influencia del alcohol o las drogas es
irrelevante. El verdadero problema, según el sacerdote, es que el
jovencito está poseído por Satán. De hecho, el que Satán haya hecho
que la sociedad escandinava se haya vuelto indiferente hacia el
Cristianismo es un verdadero problema.
No
se nos aclara si con esto el sacerdote acredita a Satán el hecho de que
la blasfemia o el vandalismo contra la propiedad Cristiana ya no se
castiguen con la tortura y la muerte. Según el sacerdote, es más
importante que en el futuro el Cristianismo cuente con mayor cubrimiento
por parte de los medios y se incremente el apoyo económico para que
nuestra sociedad pueda ser re-Cristianizada.
Sin
embargo, desde un punto de vista no-Cristiano, el Cristianismo está
mucho más secularizado de lo que cree el sacerdote. Un ciudadano de la
sociedad escandinava sentirá presión Cristiana por todos lados. La
presión origina contra-presión, no importa si uno está de acuerdo con
la presión o la contrapresión. (A propósito, ésto no tiene nada que
ver con la Tercera Ley de Newton). Es ante todo cuestión de si el
Cristianismo tiene "buena" o "mala" influencia sobre
los individuos en una sociedad o sobre la sociedad como un todo.
La conexión entre la presión Cristiana y el vandalismo anti-Cristiano
es parte natural de la dinámica de una sociedad Cristiana. Es de
esperarse que en una sociedad que ejerce una fuerte presión sobre sus
individuos, algunos individuos sucumbirán a dicha presión, generando
la reacción diametralmente opuesta. Por tanto, no hay necesidad de
explicaciones místicas sobre diablos y demonios, ya que las
explicaciones sociológicas y psicológicas sobre la reacción de dichos
vándalos es mucho más sencilla y más que suficiente.
Oficialmente,
los Satanistas suelen adherirse a una filosofía donde el bien y el mal
son conceptos que no tienen una definición universal y objetiva y que
dos opuestos son parte de una misma unidad. De hecho, los individuos que
sucumben a la presión Cristiana siempren hallan su inspiración en el
Cristianismo y satisfacen incondicionalmente todas las expectativas
Cristianas sobre el comportamiento de un Satanista. Paradójicamente,
los tildan de Satanistas porque se rindieron a la presión Cristiana!
Entre
los Satanistas, la reacción general es la de denunciar el vandalismo.
Las razones suelen ser diversas, pero generalmente caen en una de dos
categorías: consideran erróneo el no tener respeto por la propiedad
ajenna o bien tienen al vándalo como un perdedor con el cual no quieren
ser identificados.
El
que los Satanistas consideren o no erróneo el tener respeto por la
propiedad ajena se debe principalmente a que la propiedad puede ser de
gran importancia para su propietario. De la misma manera, puede
esperarse que el propietario estará motivado a defenderse a sí mismo
de posibles vándalos. Así, el abstenerse de tales actos será cosa del
potencial vándalo. Sin embargo, para el vándalo será una razón
puramente personal. No importa si el vándalo considera que las
consecuencias legales valen la pena (lo cual hacen a veces los vándalos)
o no, otros Satanistas no necesitan tener una opinión al respecto
—recordemos las 11 Reglas de la Tierra: no te preocupes por algo que
no tenga que ver contigo.
Algunos
Satanistas notan que las iglesias escandinavas son obras de
arquitectura. Obviamente, ésto es correcto: una iglesia, al igual que
una casa, un condominio o un hangar de aviones es, técnicamente
hablando, una obra de arquitectura. También sirve para resaltar su
'valor', ya que en Escandinavia una iglesia no es más que un vestíbulo
con bancos de madera y paredes cubiertas con cal. Ciertamente no tienen
atractivo o comfort alguno. Por fuera rara vez tienen más valor estético
que cualquier otro edificio situado en una posición geográfica
elevada.
Si
las iglesias, como obras de arquitectura, tuviesen un uso práctico, uno
podría haber defendido su existencia. Si una casa o una bodega, no son
de utilidad, suelen ser demolidas o remodeladas, de modo que puedan
utilizarse. Pero, ¿cuántas iglesias son utilizadas para cosas
productivas? ¿Cuántas iglesias están alfombradas y equipadas con
material silenciador para que puedan utilizarse para, digamos, educación?
Tal como las iglesias están equipadas en este momento, no hay razón
para preservarlas. Como objeto de destrucción, las iglesias están al
mismo nivel que las fábricas abandonadas.
Obviamente
es aceptable que las iglesias sean preservadas, a pesar de su carencia
de valor constructivo, así que no hay razón inmediata para ir por los
fósforos. De otro lado, no hay motivo en absoluto para defender el que
sean preservadas. Las iglesias tieen sus propietarios y por consiguiente
uno debe esperar que, si uno destruye los edificios, dichos propietarios
tomarán venganza —pero, como ya mencioné, eso es algo que le
concierne al vándalo.
Y
en cuanto a que el vándalo sea un 'perdedor' pues, tal como ya expliqué,
el vándalo es parte natural de una sociedad Cristiana. Como parte de la
misma unidad, los vándalos no pueden ser aislados como personas
"malas" que están contra el "buen" Cristianismo.
Cualquier afirmación en este sentido implica que uno cree que el todo
puede dividirse en más de una unidad. Esto no es otra cosa que rezagos
de una formación Cristiana, ya que uno apoyaría el dualismo Cristiano
y sería un indicio de que uno no se ha liberado de una mentalidad
donode el Cristianismo es definido como lo "bueno" que está
en lucha contra otras fuerzas "malas".
Generalmente,
los Satanistas tienen una fuerte aversión hacia los Cristianos. Puede
esperarse que los Satanistas que vean a través de las acciones de los vándalos
también sientan aversión a los vándalos, basándose en el hecho de
que los vándalos son tan Cristianos como cualquier otro Cristiano. Sin
embargo, ésto no tiene nada que ver con el vandalismo "hecho"
por estos vándalos! Por tanto, no hay necesidad de que los Satanistas
hagan comentarios sobre las acciones de los vándalos.
Algunos
Satanistas deploran la utilización por parte de los vándalos del
concepto de "Satanistas" ya que ésto les da a los Satanistas
una mala reputación. Esos Satanistas creen que mientras los vándalos
destruyan propiedad Cristiana, los Satanistas nunca serán aceptados.
Obviamente, el Cristianismo utilizará cualquier incidente que para su
concepto sea Satánico como argumento para defender tan mentados altos
valores de la religión Cristiana. Por ende, es bastante plausible que a
más iglesias inciendiadas, más combustible para el fuego Cristiano.
Sin embargo, aunque los vándalos ayudan a los Cristianos (lo cual no es
de extrañar, teniendo en cuenta que los vándalos son esencialmente
Cristianos), uno no debería suponer que si los vándalos detuviesen su
actividad, los Cristianos aceptarían a los Satanistas. El Diablo ha
tenido muchos nombres a través de la Historia y los Cristianos siempre
han sido capaces de hallar a quién tildar de "Satanistas" y
los han utilizado para reclutar seguidores. El hecho de que hoy en día
haya vándalos que se llaman a sí mismos "Satanistas" es
irrelevante. Sería ingenuo creer que si cesara el vandalismo, los
Cristianos comenzarían a aceptar a los Satanistas. Los Satanistas
siempre tendrán mala reputación entre los Cristianos. Los Cristianos
nunca aceptarán a los Satanistas y, por consiguiente, no hay porqué
hacer que nos acepten.
Además,
es bastante irónico que una persona que escoja llamarse a sí mismo
Satanista se preocupe por su reputación. Un Satanista que es un egoísta
declarado y que tiene sus propios valores como fuerza personal, está
capacitado para crear una existencia decente sin tener en cuenta a la
sociedad. Los pintores y compositores nunca han dejado que sea detenido
su talento, sino que han practicado su arte bajo la cubierta del
cristianismo. La mayoría de ellos han dado al Diablo lo suyo ya sea en
un cuadro o una obra musical! A tal Satanista de facto no le importa lo
que hagan otros Satanistas menos talentosos.
Las
profanaciones de iglesias y otros actos vandálicos contra las
propiedades Cristianas es un asunto por el que los Satanistas no
necesitan preocuparse. El vandalismo anti-Cristianos es parte del
Cristianismo y probablemente un Satanista tendrá su opinión a favor o
en contra, si éste aún tiene en el Cristianismo un hueso para roer! |