|

|
|

Quién
Sirve Al Diablo
Es
cómico notar todo el tiempo y esfuerzo que gastan los
"justos" para combatir el crecimiento del Satanismo, la
violencia y la degradación que abunda entre los jóvenes de nuestra
sociedad. Hacen que parezca como si su batalla contra el mal y la
corrupción esté centrada alrededor de granujas lloriqueantes. Los
"justos" condenan a los músicos que cantan sobre el caos, el
mal, Satán y rebelarse porque sus niños escuchan esta música sólo
por irritar a sus padres. Se concentran en esporádicos homicidios
rituales cometidos por adolescentes en el nombre de Satán cuando deberían
preocuparse por lo que sus niños están aprendiendo en la escuela y si
estarán preparados para el futuro. They
fixate on forcing a cookie cutter mold upon children in schools,
condemning individualism and labeling it as evil. Perpetúan el
mito de que Satán está utilizando a los niños como sus herramientas
para controlar el mundo.
¿Será
verdad? No lo creo. En la actualidad, los sirvientes y herramientas de
Satán son las mismas personas que observan impávidos mientras sus
hijos se hacen más distantes, cínicos y violentos. ¿Será que los
"justos" en serio creen que Satán utiliza como secuaz a un
resentido de 14 años que escucha a Slayer? En su mayoría, el "típico
satanista" no pasa de ser un retardado. Los talk shows rebosan de
historias sobre satanistas adolescentes y sus horribles actos. Magnífico,
un grupo de matones semi-iletrados matan y violan a un compañero de
clase. De acuerdo, la mutilación y el estupro son actos malvados que se
asocian con el Señor del Mal, pero ¿qué tipo de amenaza representa
este tipo de cultos para la sociedad como un todo? Nada. Nothing. Fin.
Sus quince minutos de fama han sido utilizados por los medios, y lo único
que les espera es una celda. Esto no representa las verdaderas fuerzas
del mal.
La
fuente verdadera de la influencia infernal en la sociedad viene del
poder y de aquellos que lo ejercen para fines egoístas o destructivos.
En la mayoría de los casos, los fines egoístas bastan para tener
efectos malévolos y degradantes en la sociedad. Los hechos
verdaderamente insidiosos que plagan la sociedad son aquellos a los que
se presta poca atención y se tienen como errores humanos. Los
individuos e instituciones que uno debería temer son aquellos que
ejercen su poder sobre la sociedad. Quienes demandan temor son por
ejemplo, el gerente de fábrica que hace obligatorio el trabajo extra en
días festivos, alejando a sus empleados de sus familias. Es el político
electo que apoya todos y cada uno de los impuestos que agobian al
ciudadano para subsidiar proyectos inútiles y excesivos. El industrial
que bota desechos tóxicos cerca a un área poblada. Es el ejecutivo de
marketing que promueve una campaña publicitaria que utiliza alusiones
sexuales para vender productos para niños. Es el líder religioso que
predica la intolerancia y el elitismo desde su posición de superioridad
moral.
No
se dejen engañar. Busquen signos de la influencia del Diablo en sus políticos
locales, que se llenan los bolsillos con el dinero de tus impuestos y en
grupos de acción política. En corporaciones que envenenan y abusan de
sus empleados. Líderes religiosos que te piden dinero en el nombre de
Dios y utilizan tu dinero para financiar sus propios pecados. El mal
prevalece en el mundo porque los "justos" están buscando en
el lugar equivocado. Uno debería preguntarse por qué lo hacen. En
lugar de ser un bastión contra las fuerzas del mal, son los más
grandes colaboradores a la ciénaga de corrupción que rodea a la
sociedad. |