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Opiniones
de un Satanista sobre
Sexo, Drogas y Rock and roll
Como
lo sabe casi todo Satanista bien informado, la Church of Satan no
aprueba, en su mayoría, la música heavy metal. Hay buenas
razones para ello. Muchas de las bandas de finales de los 70’s y
principios de los 80’s decían ser ‘satánicas’ o abogaban
la adoración y/o glorificación del Diablo cristiano y Sus ideales (o
por lo menos, tal como los Cristoides entendían Sus ideas). Venom,
Slayer, Iron Maiden y Black Sabbath son algunas
bandas calificadas por el público en general como ‘música del
demonio’ o ‘satánica’.
¿Qué
define exactamente las cualidades de la "verdadera" música
Satánica? Los primeros temas de Slayer eran sobre guerras
religiosas, el poder de la magia, el potencial ilimitado de quienes
desafiaban a dios y la corrupción de la sociedad (en especial de la
iglesia y el gobierno). Ninguno de los miembros de la banda dijeron
adorar al Diablo, así como los guionistas y directores de películas
como El Primer Poder y El Abogado del Diablo jamás han
dicho algo semejante. Aunque la música de Slayer es, en mi opinión,
Satánica, no es precisamente lo que se me viene a la mente cuando
pienso en ‘música del demonio’.
Como
Satanista, la verdad no me importa cómo catalogue la sociedad a estas
bandas. Si me gusta la música, o en algo me gustan las letras, la
escucho. Para Mí, el aspecto más importante del Satanismo es tener la
libertad de escoger como fuente de placer lo que se me antoje sin tener
que preocuparme por ALGUNA autoridad superior, incluyendo otros
Satanistas o incluso la misma Church of Satan.
Otra
cosa que no es alentada por (o hasta a veces no es permitida por) la Church
of Satan es el consumo de drogas. Una vez más, hay buenas razones
para ello. Muchas veces un adolescente desilusionado, influenciado en
gran parte por las presiones de su entorno y de sus semejantes, se ha
volcado al consumo de drogas como una forma de escape.
La
mayoría sabe que las drogas no van a resolver o a librarse de sus
problemas, sin embargo sienten que cuando están intoxicados hasta el
punto de olvidarse de sus problemas, la vida será un poco mejor (aunque
sea por un par de horas). Mientras más las usan, menos tendrán que
pensar en sus problemas. El permitirte a ti mismo que caigas en este
ciclo es altamente contraproducente para una vida mejor y un ego
saludable ––de allí que sea ‘anti-satánico’.
Ahora
bien, el mismo problema existe con el alcohol, pero acaso la Church
of Satan "condena" el beber? No, no lo hace. La razón
principal para esto es que el alcohol es legal. Todo el mundo sabe que
las drogas son ilegales, pero también lo es el manejar a alta
velocidad. La gente gusta de la velocidad y sin embargo a la mayoría no
las detienen ni las arrestan. El manejar a altas velocidades tiene el
potencial de matar... mucho más que las drogas de la calle
—definitivamente mucho más que la marihuana —pero ni los "parámetros
sociales" ni mucho menos la Church of Satan ‘condenan’ a
quien maneja rápido. ¿Por qué?
A
medida que socializo con otros Satanistas, he aprendido que se cree que
las drogas distorsionan y atrofian la imaginación y el intelecto. Si
bien es cierto que el consumo diario de marihuana causa daños a largo
plazo en el cerebro (pérdida de memoria a corto plazo, retraso de la
transmisión de información entre neuronas —retrasando procesos como
la percepción, por ejemplo —ciertas dificultades con la memoria a
largo plazo, y dificultad para concentrarse/prestar atención–, el
consumo suave de la marihuana —por aquello de ser ‘droga social’
—causa muchísimo menos daño que fumarse un cigarrillo.
Las
drogas ‘duras’ (como la metaanfetamina y la cocaína) son altamente
adictivas y una vez pasa el efecto, dan al consumidor cierta sensación
de cansancio físico y mental. Para algunos, su naturaleza química es
de por sí dañina, pero en realidad, sólo los peores efectos son los más
conocidos. Por ejemplo, es un hecho poco conocido que la mentaanfetamina
aumenta el Coeficiente Intelectual en más 20 puntos mientras el
consumidor se halla bajo sus efectos. Cualquier cosa que sea aprendida o
entendida por el sujeto durante este periodo es retenido tan bien como,
(e incluso mejor que) si estuviese sobrio. Tanto la metanfetamina como
la cocaína estimulan el cuerpo y la mente —incrementando la
sensitividad y la respuesta de los sistemas nerviosos —y aumentan los
reflejos y los sentidos.
Las
drogas psicodélicas, por otra parte, hacen bien poco si se trata de
mejorar las cualidades físicas o mentales del cuerpo. El LSD, la
psilocibina, la mescalina y la fencicladina, si bien difieren en sus
efectos generales, se asemejan en el efecto que tienen sobre la mente.
La fencicladina, la más peligrosa, tiene una alta posibilidad
—relativamente —de causar trastornos mentales y mientras el
consumidor está ‘elevado’ puede llegar a un estado de tal violencia
mental que la persona se hiere a sí misma y a quien se cruce en su
camino.
Si
bien el LSD tiene el potencial de afectar al usuario de la misma
manera, las probabilidades son mucho menores. Lo más común es que la
persona experimente alucinaciones mentales (visuales, auditivas y somáticas)
así como una respuesta emocional exagerada. Aunque existe la
posibilidad de una disfunción cerebral permanente, es poco corriente
que ocurra.
Volviendo
a lo que significa para mí el Satanismo, si he de aceptar los riesgos
—legales y psicológicos —y consumo drogas de manera responsable
—considerando el factor de equilibrio, el timing, y mi juicio
personal), quién puede, lógica y responsablemente, decirme que estoy
equivocado? ¿Hay una persona en esta Tierra, aparte de mí mismo, que
pueda definir qué es lo que me da o lo que no me da placer? “Me
aparto de todos los convencionalismos que no me lleven al éxito y a la
FELICIDAD en la Tierra...” —Anton LaVey, La Biblia Satánica
“Diatriba Infernal”
Por
último, la parte que probablemente todos estaban esperando —el
sexo. El Satanismo es la filosofía/religión más sexualmente liberada
que conozco (por lo menos de las serias). En La Biblia Satánica,
LaVey dice que “...el Satanismo aprueba cualquier tipo de actividad
sexual que tienda a satisfacer adecuadamente nuestros deseos
individuales, ya seamos heterosexuales, homosexuales, bisexuales e
incluso asexuales, si es por eso por lo que optamos. El Satanismo
aprueba también cualquier fetichismo o desviación que acreciente la
calidad de nuestra vida sexual, siempre que en ello no se vea inaplicado
alguien que no lo desee".
Esto
significa que si tú y tu pareja quieren chuparse mutuamente los
pulgares de los pies y sodomizarse con objetos blandos y pequeños
mientras se masturban con mermelada y ven una película, mejor para
ustedes! No parece haber ninguna especificación o excepción a esto...
por lo menos, no, si no lo piensas por un momento.
Supongamos
que eres una atractiva jovencita, perfectamente normal y alguien
aceptable —y aceptada —por los parámetros sociales (excepto por el
hecho de ser Satanista), que comenzó su vida sexual cuando aún era una
adolescente. Supongamos que sentías algo por chicos más jóvenes y, a
medida que vivías tu vida adolescente, siempre salías con los
muchachos más jóvenes que encontrabas. Ahora que ya estás algo
crecidita, debes esconder tu deseo y preferencias por esos mismos chicos
o te enfrentarías a un mundo de problemas legales.
Pero
¿qué pasaría si conocieses a un caballero joven y tentador, digamos
de unos trece años, que parece estar bastante fascinado por tus
atributos femeninos tan maravillosamente desarrollados? Volviendo a
cuando tenías trece años, sabrás que este jovencito no es tan
inocente como le gusta creer a los demás. Para tí es obvio que él te
desea y es obvio para él que tú lo sabes.
Si
tuvieses la oportunidad de llevarte al muchacho a tu cama y mostrarle lo
buena maestra que es la Madre Naturaleza, ¿lo harías? ¿Deberías
hacerlo? Después de todo, el joven ya está cercano a la adultez y no
es incapaz de razonar. Al fin y al cabo, el joven ha alcanzado una etapa
en su vida en la que comienzan a arder en él las llamas de su
carnalidad. ¿Hay algún problema en que tú y él compartan la pasión
y el deseo que sienten el uno por el otro? (aparte, claro está, de los
obvios problemas con los padres y con la ley)
La
respuesta es: talvez. Cuando LaVey escribió el capítulo sobre Sexualidad
Satánica, la única cosa que tuvo que haber añadido es “Haz
buen uso de tu capacidad de juicio, teniendo siempre en mente qué es lo
mejor para las partes correspondientes”
En
mi ejemplo, la chica de 19 años y el jovencito de 13 comparten un
fuerte deseo por el otro, pero la diferencia de edades podría llamar la
atención hacia la pareja y por ende causarles a ambos serios problemas
sociales. ¿Qué pensaría la familia de ella? ¿Qué pasa si la policía
se entromete? ¿Qué pasa si los padres de él la acusan de ‘acoso
sexual’ y ‘abuso y/o corrupción de menores’ o ‘pedofilia’ o
‘pornografía infantil’? ¿No valdría la pena, verdad? Pero ese
mismo riesgo se ve en todo. En nuestros días, existe el peligro de que
el tipo que está parado frente al locker de al lado saque un arma y
comience a dispararle a sus ex-novias, sus nuevos novios y de paso a
quien se interponga. Si has sopesado los pros y los contras y tienes en
mente qué es lo que les conviene a ambos, entonces tu mente (que por
cierto, si estás leyendo esto, ha de ser ‘satánica’... ya sabes,
una de esas mentes abiertas, dinámicas, de la élite) debería ser
capaz de hallar una solución a cualquier situación cuyos resultados
podrían ser contraproducentes. Todavía hay mucho placer allá afuera y
a veces está en un lugar donde es difícil alcanzarlo, pero el hecho
que sea algo tabú no significa que tengas que seguir la tradición.
Mi
objetivo al escribir esto es recordarle al adepto del Satanismo que La
Biblia Satánica no está escrita en piedra. Todo detalle es
subjetivo, y ningún dogma es incuestionable. El tomar el título de ‘Satanista’
es desprenderse de todos los parámetros éticos y morales que han
estado grabándolos en tu mente durante toda tu vida... y comenzar una
nueva. El Satanista verdadero duda de su propia duda y cuestiona su
propia lógica. Explora mentalmente toda opción posible, toda
contingencia, toda posibilidad, hasta que confíes en tu juicio, y
cuestiones tu decisión. No dejes que alguien piense por ti, no importa
qué tanta o qué tan poca influencia tenga en tu vida y sobre todo
recuerda que ERES UN SATANISTA, LA FORMA MÁS ELEVADA DE EXISTENCIA!! |