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Un Recorrido por el Inframundo
Arquetipos Mitológicos en el Ritual Satánico
"La Mitología es la psicología de la antigüedad"
James Hillman
Rituales —la mayoría
de los Satanistas los utilizamos, o los hemos utilizado alguna vez, de una
u otra forma. No importa el tipo de ritual que hayas hecho, intentabas
desencadenar conscientemente cierto tipo de energías cognitivas. A su vez,
estas energías ayudaban a activar el objetivo que se buscaba con el ritual
a la vez que influenciaban tu comportamiento o el de tu "blanco". En este
ensayo sostendré que esas energías innatas pueden ser representadas por
arquetipos simbólicos retratados en la mitología griega. Cada energía
reside en la mente inconsciente, la cual es representada por su arquetipo
correspondiente. Estos arquetipos simbólicos no sólo representan esa
energía cognitiva, sino que también nos ofrecen una mirada al interior de
la psicología humana en su naturaleza más salvaje. La afirmación anterior,
que enlaza mitología y psicología, es contingente en esta premisa. No me
referiré a los aspectos psicológicos de este ensayo; en lugar de eso,
intentaré enfocar las características de cada arquetipo en el ritual,
emoción, tendencia e intento correspondientes.
Primero, me gustaría
hablar brevemente sobre la relación de la psicología interna con la
productividad humana. Cuando una persona crea, hay cierta cantidad de
existencia vicaria en los personajes, historias, poemas, arte, etc.
concebidos por el individuo. Y para la gente de la antigüedad no era
distinto. Si uno escudriña las historias subyacentes a cada mito,
podríamos ver cómo vivía la gente de la antigüedad, qué sentían y qué
creían, basándonos en la simple observación de sus creaciones. En la
Grecia antigua, poetas como Homero componían poemas, como "La Ilíada",
sobre leyendas de su tiempo. En estas historias se hallan ciertos
arquetipos que también aparecen en otras culturas —tal como lo puntualizó
Carl Jung —y nos ofrecen una visión de nuestra propia psicología,
partiendo de tiempos remotos. Básicamente, podemos decir que existe una
mitología en nuestro sistema psicológico conceptual... y viceversa. Los
pueblos antiguos no tenían una psicología de la cual hablar, pero tenían
mitos que nos mostraban cómo los arquetipos humanos reaccionaban ante
imágenes y fuerzas sobrehumanas. Un principio fundamental de la psicología
—cortesía de Sigmund Freud —es que la mitología y la psicología son
intercambiables. La mente humana construye metáforas de forma permanente
para interpretar y tener una mirada más profunda acerca de los eventos de
nuestra vida. En "Los Sueños y el Inframundo", James Hillman teoriza que
el mundo de los sueños es el reino del Hades y que el inconsciente es sólo
accesible al yo a través del psicoanálisis y la interpretación de los
sueños. Siento que el poder de la mente inconsciente también puede ser
externalizado a través de la utilización de técnicas rituales,
específicamente... utilizando diversos símbolos relacionados con
arquetipos. Para el propósito de los Rituales Satánicos, utilizamos
símbolos demoníacos para tener acceso a los arquetipos de nuestras
evocaciones. Les mostraré algunas figuras alternas en las cuales basarse.
En este ensayo mostraré los paralelos entre el mundo del Hades y nuestra
inconsciencia y cómo los arquetipos inherentes están manifestados en el
ritual por estas legiones simbólicas.
El Ello y El Hades
como el Inconsciente Colectivo
"Que Nadie Admire
Las Riquezas Que Crecen En El Infierno..."
—John Milton, El Paraíso Perdido
En la Mitología
Griega, Hades es el dios del Inframundo. Hades es, asimismo, el nombre del
Inframundo. Hades era una figura tan temida que los griegos raramente se
referían a él ni decían su nombre verdadero. En vez de eso, utilizaban el
eufemístico "Plutón", que significa "el generoso" o "el rico". Se creía
que las riquezas de la Tierra, especialmente los frutos, surgían del
Inframundo. Esta es la razón por la cual Hades era asociado con el nombre
Plutón, la fertilidad y la riqueza. Cuando Hades era joven, fue tragado
por su padre, Cronos, junto con Poseidón y fueron eventualmente liberados
por su hermano Zeus. Los hermanos se dividieron el Universo entre sí. Zeus
heredó los Cielos, Poseidón el Océano y Hades el Inframundo. Jamás se
construyó en su nombre altar o templo alguno y sólo se cuenta de dos
ocasiones en las que estuvo por fuera de su reino. Y fueron episodios
violentos: la primera cuando Hércules arrojó a las puertas del Inframundo
una lanza contra Hades. Quedó tan mal herido que se vió obligado a buscar
ayuda en Paeeon, médico de los dioses en el Olimpo. La segunda ocasión
tuvo lugar cuando Hades quedó perdidamente enamorado de Perséfone. Obtuvo
la aprobación a su matrimonio de su padre, Zeus, pero su madre, Démeter,
no consintió el hecho que su hija viviera en los sombríos recintos de su
palacio. Zeus aconsejó a Hades que saliera del Inframundo y secuestrara a
su hija mientras ella se encontraba fuera de casa recogiendo flores. Así
lo hizo y a esta historia se le conoce como el "Rapto de Perséfone". El
arte griego no nos muestra representación alguna de Hades y frecuentemente
se le imaginaba o concebía invisible y oculto. Se decía que Hades usaba un
yelmo mágico que hacía invisible a quien lo llevara puesto y supuestamente
fue utilizado por Hermes, Perseo (para que derrotara a la Medusa o
Gorgona) y Atenea. Hades guarda cierta similitud con Hermes, en lo que
respecta al yelmo, lo cual sugiere que sus intenciones son desconocidas y
sus pensamientos inapercibidos, ocultos.
En cuanto a Hades,
el lugar, se decía que había estado en varias partes. Nunca hubo un
consenso general sobre en cuál región de Grecia estaba localizado, pero
era un hecho ampliamente aceptado que quedaba bajo tierra y que tenía
diversas puertas por las que se accedía al mundo exterior. Se decía que
los muertos descendían al Hades como fantasmas, espíritus o sombras. Si se
les daba el funeral apropiado, Caronte los transportaba a la otra orilla
del río Estigia por la módica suma de un óbolo, el cual se colocaba en la
boca del cadáver, como dote. Los nuevos espíritus traspasaban el umbral,
guardado por Cerbero, el perro guardián de tres cabezas de Hades, pero no
les era permitido devolverse. Estos espíritus no experimentaban ni dolor
ni placer, simplemente eran sombras de sus vidas pasadas, a las cuales de
vez en cuando se les permitía disfrutar de las viejas glorias carnales en
la Llanura de Asfodel.
A diferencia de los
mitos comunes sobre el Cielo y el infierno, el Hades no era un lugar de
tormento eterno ni un paraíso. Se decía que tres figuras se encargaban de
juzgar a los espíritus neófitos, aunque no se tiene muy claro cuál era el
resultado de tales juicios. Las únicas entidades que sufrían tormento eran
los Titanes, encerrados en el Tártaro, un abismo vacío y oscuro, vigilado
por los Hecatonquiros (gigantes de cien brazos) como castigo de haber
desafiado a Zeus y a los otros dioses. Además, unos pocos mortales
favorecidos por los dioses escapaban de la existencia fantasmal a la que
estaban destinados en la residencia de Hades. Se decía que estos mortales
habían sido enviados a una especie de Oasis en el Hades llamado Las Islas
de los Bienaventurados o el "Elíseo". Allí gozaban de la inmortalidad,
disfrutando los placeres de la vida sin necesidad de trabajar. Nunca se
explicó cómo se podía ganar el favor de los dioses.
Ahora bien, pasemos
a señalar los paralelismos, similitudes y analogías entre la mente
inconsciente y el Hades. Hades, el dios, representa nuestro ser en las
profundidades ocultas y desconocidas de nuestra mente, como una figura
arquetípica. Supongo que por esta razón se le llama "el dios de las
profundidades". Nadie puede ver en nuestras mentes, nadie puede sondear su
profundidad... ni siquiera nosotros mismos; la mente es una entidad
invisible en sí misma. Aún los psíquicos o quienes dicen "leer la mente",
afirman que la PES (Percepción Extra-Sensorial) existe de verdad y te
dirán que no pueden percibir exactamente lo que estás pensando. Que sólo
alcanzan a tener una visión muy difusa de tus procesos de pensamiento.
Hades, el lugar, vendría siendo la mente inconsciente. Los espíritus del
Hades son nuestros pensamientos, deseos, fantasías y sueños. No son
reales, no son de carne, pero existen, como fantasmas que son, en el Valle
de Asfodel —es decir, nuestra mente. Cuando Freud hablaba del aparato
psíquico, lo clasificó en tres partes; el Ello, el Yo y el Super-Yo. El
Ello contiene nuestras necesidades más primitivas —sexo, alimento,
excreción y calor. El Ello se rige por el Principio del Placer, es decir,
la necesidad de gratificación inmediata. Por supuesto, tal cosa no es
posible a toda hora, por lo que el Ello satisface tal demora con el
cumplimiento de deseo —la construcción de fantasías que tienen como
objetivo satisfacer dicho deseo.
Por otro lado,
tenemos la definición de Jung del Inconsciente Colectivo, que es la parte
de la mente que contiene los arquetipos, los cuales son presentados en
diversas formas y motivos y deben su existencia a la herencia, no a las
experiencias empíricas. Desde un punto de vista Jungiano, podríamos
referirnos al Ello como la "Sombra", siendo la Sombra una encarnación
arquetípica de la naturaleza carnal y creativa del hombre. Combinemos los
dos conceptos y tendremos como resultado la esencia del Hades, un lugar en
el que de donde no sólo provienen nuestros deseos, sino un lugar que nos
muestra nuestros conceptos psicológicos más básicos. Individualmente, el
Hades, esto es, el lugar, contiene los arquetipos innatos, fantasías,
recuerdos, etc. de nuestra mente y es, en esencia, el Inconsciente
Colectivo. Hades, el Dios Oscuro, actúa como el gran motivador y director
de los componentes de este gran espacio; es nuestra voluntad, nuestra
autoconciencia y es el Ello, tal como lo dije antes. Trabajan juntos a
través del Yo para conseguir lo que deseamos y asegurar nuestra
supervivencia. Si nuestros deseos son satisfechos, la experiencia irá a
las Islas de los Bienaventurados, inmortales para siempre y salvadas de
una existencia incorpórea, una no-existencia. Si fallamos en el intento,
tal experiencia se perderá en el Tártaro —perdida y condenada a un lugar
vacío de tormento, culpa y de anhelar lo que pudo haber sido. El Hades es
como el Inframundo de la psique, un lugar tenebroso, sin luz, donde se
conserva la riqueza de nuestra mente. El viaje a su interior es de temer,
pero al mismo tiempo, fructífero y recompensante... aunque a veces
peligroso.
Abriendo Las Puertas
del Hades en la Cámara Ritual
"Porque este
foso infernal jamás mantendrá encadenados espíritus celestiales..."
—John Milton, El Paraíso Perdido
Nuestro propósito en
la Cámara Ritual es el de exorcizar y ejercitar todas nuestras emociones
reprimidas y aplicarlas de manera positiva. Hablando de manera metafórica,
debemos sacar los espíritus del Valle de Asfodel, burlar a Cerbero y
darles la oportunidad de manifestarse a sí mismos en nuestra carne. Pero
primero necesitamos "apagar" el Yo por un momento, para que el proceso
funcione. Cómo podemos conseguir tal cosa? Demos un vistazo a algunas
metáforas. La figura griega de Psique, que no debe confundirse con la
mente, necesitaba un ungüento de belleza de Perséfone, como un desafío de
Venus, es decir, Afrodita, quien estaba sumamente disgustada por el hecho
de que su hijo Eros o Cupido, se había enamorado de ella. Orfeo, cuya
esposa Eurídice murió trágicamente debido a una mordedura de serpiente,
rogó para que su amor pudiese volver de la mansión de Hades. Ambos
personajes lograron lo que se proponían asustando a Cerbero, valiéndose de
métodos sencillos, que también podemos utilizar. Psique llevó pasteles de
miel para dar de comer a la bestia, entretenerlo y amansarlo; Orfeo tocó
una hermosa música. Estos dos elementos representan estimulación física
para la mente, que puede ser fácilmente utilizada en la Cámara Ritual. Si
hasta ahora no has entendido, Cerbero representa las inhibiciones y los
pensamientos negativos que nos alejan de nuestros deseos e indulgencias.
Cerbero es la descripción que da Freud del Yo.
En otras palabras,
el Yo entiende que las demandas y exigencias de gratificación inmediata
que le hace el Ello no pueden ser satisfechas. El Yo se rige por el
Principio de Realidad —actuará, de acuerdo a la realidad circundante, como
mediador entre la realidad y el Ello, aplicando mecanismos de defensa, de
represión y pensamientos negativos mientras al mismo tiempo desarrolla
ciertas estrategias para satisfacer las demandas del Ello. Para que la
cámara ritual pueda ser una "cámara de descompresión intelectual",
necesitaremos distraer al Yo temporalmente.
En el área de
programación neurolingüística hay una técnica que se llama "anclaje"(?).
Consiste básicamente en asociar cierto estado mental, como la felicidad o
la excitación, con cierta estimulación física específica. Todas las
personas son diferentes y algunos individuos responden mejor que otros a
sonidos que a imágenes, a imágenes que a sensaciones, etc. Para que ésto
de resultado, debes saber a qué respondes mejor. Por ejemplo, piensa en
las últimas vacaciones que tomaste. Ahora, no te enfrasques mucho en lo
que hayas hecho; en lugar de eso, piensa en las sensaciones que más
disfrutaste. Supónte que hubieras ido a la playa... ¿te gustó el sonido de
las olas? ¿Fue acaso la sensación del sol sobre tu piel? ¿O te refrescó el
aroma del aire salado? El propósito del "anclaje" es ponerte en un estado
mental específico bajo el cual sea más conveniente que entres en la Cámara
Ritual. Si la sensación más agradable fue tu sentido del olfato, deberías
de utilizar cierto aroma, perfume, incienso, ambientador, etc., que te
resulte placentero. Si eres una persona que responde mejor a los estímulos
auditivos, podrías hacer una selección de la música que encuentres más
estimulante. Si de repente te das cuenta que las sensaciones que más
predominaban eran las visuales, usa imágenes u otro tipo de estímulo
parecido. Mi consejo es que las dividas en tres categorías para
aplicaciones específicas en rituales de deseo, destrucción y compasión
respectivamente. A medida que los comiences a aplicar, te darás cuenta que
cada vez que huelas ese aroma, escuches ese sonido o veas esa imagen,
comenzarás instantáneamente a entrar en ese estado. En efecto, Cerbero
será distraído, permitiendo que esos espíritus comiencen a emerger del
Inframundo, el Inconsciente, y asciendan a través de acciones
irrealizadas.
Digamos por ejemplo
que haces un Ritual de Compasión, para ti mismo, para conseguir dinero.
Necesitas $20.000 pesos (o cualquiera que sea la cantidad y el equivalente
monetario, en mi caso, hablo de pesos colombianos) para ir el mes entrante
a un concierto. Utilizando los estímulos adecuados, entrarás en un estado
de trance emocional y casi al final del Ritual, sientes que tuvo éxito. La
semana siguiente sales a caminar y, de repente, te encuentras con un amigo
que te debía dinero. ¿Cómo sabías que iba a estar ahí? ¿Y en ese preciso
momento? Conscientemente no lo sabías, pero el Inconsciente ya es otra
cosa. Tal vez sintió algo y te impulsó a que te dieras un paseo, o que
caminaras un rato, o que fueras en esa precisa dirección. El ritual tuvo
éxito, eso es lo que importa y además estamos utilizando técnicas que aún
no son entendidas del todo por la ciencia.
La mente
inconsciente no sabe lo que es real y lo que no, esa es la clave para la
visualización de mi próximo tema. Mucha gente exitosa visualiza las cosas
una y otra vez para practicar en caso de que se presenten situaciones
deseadas o previstas para un futuro. El famoso francés Napoleón Bonaparte
utilizaba esta técnica antes de cada batalla. Nadie puede dudar de que
tenía mucho talento para comandar sus tropas, hasta la Batalla de Waterloo,
pero bueno, no se puede ser rey para siempre, ¿verdad? Jugadores de
fútbol, boxeadores, y especialmente quienes están envueltos en técnicas de
arte marcial también aplican estas técnicas. También podemos utilizarlas
en la Cámara Ritual. Si no eres muy imaginativo, trata de usar una efigie
o muñeco a la hora de ejecutar un Ritual de Destrucción; para los Rituales
de Deseo te puedes servir de una foto de tu objetivo o tal vez algo más
que inspire un estado extremo de excitación. Mi punto es el siguiente:
utilizando este tipo de estimulación tan personal y subjetivo, podemos
abrir las puertas del Hades de par en par y no hay nada que Cerbero pueda
hacer para detenernos!
Arquetipos del
Ritual de Destrucción
"...Y abrió el
pozo del Insondable Abismo, y se levantó una gran humareda como la de un
inmenso horno, y el sol y el aire quedaron oscurecidos por el humo del
Abismo..."
— Apocalipsis 9:2 —
El propósito del
Ritual de Destrucción es hallar nuestro medio de venganza contra nuestros
oponentes. Enfocamos todas nuestras reservas de odio, rabia y cólera en el
breve momento de un irrefrenable soliloquio lleno de desprecio. Esto
dirige nuestro poder interior a un "hechizo" o "maldición" hacia nuestro
enemigo En los dominios de Hades existían entidades conocidas como las
Erinnias. Eran espíritus femeninos invocados por medio de maldiciones
proferidas por un sujeto que se sintiera ofendido, golpeando el terreno en
el que se hallara en el momento. Los Romanos las llamaban Las Furias y
casi siempre se les representaba como si fuesen una maldición
personificada. Némesis, la diosa de la retribución, es asociada con ellas
frecuentemente y sus funciones se confundían con las de las Erinnias.
Nadie podía escapar de la justicia retributiva divina de Nemesisy era ella
quien repartía la buena y la mala fortuna entre los mortales. Para las
pocas almas condenadas en el Hades, las Erinnias se convirtieron en las
torturadoras utilizadas por el Dios Oscuro y podemos utilizarlas
apropiadamente contra nuestros propios condenados. Durante el Ritual de
Destrucción nos convertimos por un momento en el Dios Oscuro y Nemesis y
las Erinnias están a nuestra disposición. Utilizaremos estos arquetipos
como agentes destructores. En nuestro interior más profundo, son la
verdadera representación simbólica de esos sentimientos. Para activarlos
necesitaremos la estimulación apropiada para amplificar los sentimientos
de odio que experimentamos en nuestro interior. LaVey recomienda como
herramienta efectivas descripciones literarias detalladas del fin de
nuestra víctima, dibujos y muñecos de vudú —o lo que se le parezca.
Recomiendo personalmente música lo más densa y estresante posible a buen
volumen y con un ritmo rápido de fondo.
Arquetipos del
Ritual de Compasión
"Enviad ese
mensajero de voluptuosos deleites, y que las visiones obscenas de mis
deseos más oscuros tomen forma en mis actos y hechos futuros"
— Anton LaVey The Satanic Bible
Los Rituales de
Deseo y Compasión están diseñados para atraer compañeros sexuales
estimulantes y ayudar a amigos o a ti mismo, en tiempos de necesidad,
respectivamente. Nuestra compasión y sentimientos se vierten en el Ritual
de Compasión, nuestro deseo y fervor sexual se hallan en el Ritual de
Deseo. Para los propósitos de este tipo de Rituales llamaremos a las
Gracias para el Ritual de Compasión y a Eros para el Ritual de Deseo. Las
Gracias son muchas, son la personificación de la belleza y la gracia. En
muchas ocasiones estas figuras otorgan cualidades bellas y gentiles en la
persona para la cual se hizo el ritual. En el Ritual de Compasión buscamos
en nuestro interior para activar este arquetipo ya sea en un amigo o en
nosotros mismos. A través de esta forma o molde buscamos la ayuda de la
mente inconsciente de una manera positiva.
Soy consciente de
que Eros no suele ser identificado con uno de los habitantes del
Inframundo. Pero para los propósitos del Ritual de Deseo, es el arquetipo
más apropiado (junto con Dionisio y Pan). Eros, también conocido como
Cupido o Amor, es el dios del Amor (y a veces de la lealtad). Suele ser
representado como un joven dios y arquero con flechas de punta de oro. Se
decía que era una de las principales fuerzas del Universo (supuestamente
fue creado durante la concepción del Universo) y suele representársele con
los ojos vendados, lo que refleja los efectos "cegadores" del "amor" o,
como decimos, del deseo. Las flechas que poseía tenían tal poder que
podían hacer que los mismos dioses cayeran bajo su hechizo. Estoy seguro
que muchos de nosotros estaríamos de acuerdo en que el deseo viene antes
que el amor, pero en la sociedad de hoy, la mayoría de las personas niega
tal sentimiento y en su lugar, lo atribuyen a un "acto de amor". Por lo
tanto, debemos lanzar nuestras propias flechas desde la mente
inconsciente. Así estaremos enfocando esa energía libidinal a nuestros
propios intereses sexuales. Las figuras de Pan y Dionisio pueden
utilizarse en lugar de Eros, dependiendo de los efectos a largo plazo
deseados del éxito de tal encuentro. Creo que las estimulaciones para este
tipo de Ritual son muchas, sin embargo, depende de las preferencias
personales...
La Conexión
Pan—Hades—Satán
"He aquí que
ofrezco a Pan, amigo de los pastores, mi preciado cayado"
Macedonio, El Viejo Pastor
Creo que, con
demasiada frecuencia, veo a nuestro apreciado símbolo, Satán, asociado con
la figura griega de Pan. Sí, Pan, el gran dios que era mitad humano y
mitad cabra, de quien se cree que Satán es el equivalente. Es
frecuentemente asociado con la fertilidad y el deseo pero también le han
sido conferidos otros atributos naturales.
Dios pastor de
Arcadia en un principio, hay una confusión acerca de su origen y existen
diversas versiones de los mitos que lo rodean. En las versiones más
recientes acerca de su nacimiento, se nos dice que su madre se horrorizó
tanto por su apariencia que escapó corriendo y el bebé fue adoptado por
Hermes. Su nombre significa "El Que Alimenta" y suele ser visto tocando su
siringa en los bosques, rodeado de ninfas. Su reputación sexual era la de
un amante ardiente e insaciable que perseguía y asustaba ninfas y sus
relatos son bastante cómicos.
Pan nunca fue tenido
como un dios malo, de hecho fue reverenciado después por los Atenienses.
Pan fue bastardizado después por las religiones Judeo-Cristiana y así
contribuyó a la concepción moderna de Satán. No hay duda que la
representación más corriente de Satán es la de un chivo o una serpiente y
es fácil ver por qué Pan ha sido relacionado con él. El Satanismo es una
religión natural que celebra las tendencias que poseían dioses como Pan.
Pero me pregunto a mí mismo "¿es una representación simbólica adecuada
para nuestro entendimiento e interpretación de Satán?"
Ciertamente no!
Satán, de acuerdo a los Satanistas y no a las creencias Judeo-Cristinas,
es concebido como una fuerza oscura o un arquetipo Jungiano. No me
suscribo mucho a la teoría de la fuerza oscura en la naturaleza. Creo que
si hay una fuerza oscura, reside en el lugar de la creación, es decir, en
la mente. Sí, La Naturaleza tiene sus propias fuerzas, pero etiquetarlas
como oscuras o no, es un concepto bastante limitado. La mente, el
Inconsciente, es nuestro Inframundo personal y el reino de este dios
Hades. Plutón, su nombre eufemístico, es mencionado al recitar los Nombres
Infernales. Es un dios cruel y despiadado, pero no es maligno ni está
lleno de odio. Nuestras energías biológica, instintual, emocional y sexual
básicas surgen de ese abismo cognitivo. Bien adentro es donde encontramos
nuestro lado sombrío, debemos llegar a una especie de acuerdo con él y
ejercitarlo para mantener un estado mental completo y saludable. Este
Inframundo, la inconsciencia, es el plano psíquico donde se manifiestan
las cosechas o frutos de nuestro ritual. No es Pan el que rige esta
dimensión interior... pertenece por derecho propio a Hades y sus súbditos.
Por lo que creo en Satán más como un arquetipo Jungiano, específicamente
el arquetipo de la "Sombra" y creo que su poder, es decir, MI poder, viene
desde adentro. En este ensayo he elucidado, según creo, que Hades es
también el arquetipo de la mente interna y de su poder, por lo tanto, creo
que si alguna figura griega debe ser comparada con Satán, para nuestro
propósito, ésa debe ser Hades.
Los Peligros de los
Rituales Satánicos
"Tened
presentes estas reglas —o en cada caso veréis que vuestros deseos se
vuelven contra vosotros, lo cual os perjudicaría, en lugar de ayudaros!"
—Anton Szandor LaVey —The Satanic Bible
Al igual que
cualquier otro ejercicio o experimento en la cámara ritual que tenga que
ver con la mente, existen ciertos peligros inherentes. Todo psicólogo y
hasta LaVey, han advertido esto. Para aquellos que entran en el Hades,
según los mitos griegos, la vida no volvía a ser la misma. Uno no se puede
aventurar en el reino del inconsciente y mantener una inmutabilidad. Esto
no es decir que sea malo; de hecho, si se hace correctamente, nos daremos
cuenta que frecuentemente tendremos resultados positivos. Sin embargo,
también habrá individuos que tropezarán en sus intentos y sufrirán las
consecuencias negativas en su interior. Antes que nada, déjenme llevarles
de regreso a la aventura de Psique en el Inframundo.
Utilizando los
buenos consejos que se le dieron, Psique logró obtener el ungüento de
belleza de manos de Perséfone e intentó escapar del Hades sana y salva.
Había pasado la última prueba impuesta por Venus y regocijándose en su
victoria, decidió abrir la caja. A medida que abría la caja, un sueño como
de muerte la invadió y se apoderó de ella. Afortunadamente, Eros llegó en
su rescate y logró hacer retroceder la niebla de regreso a la caja. ¿Y qué
le ocurrió a Orfeo, el músico? Orfeo logró persuadir a los gobernantes del
Inframundo para que le dejaran llevar a Eurídice de vuelta con una
condición —que no mirara hacia atrás durante su viaje de regreso. Con su
dulce música, derritió los corazones de hielo de los regentes
Subterráneos. Temiendo que su esposa no lo hubiera estado siguiendo, miró
hacia atrás. Cuando sus ojos la vieron, ella se comenzó a desvanecer
instantáneamente hasta quedar en su estado anterior de sombra. A pesar de
los intentos que posteriormente llevó a cabo, siempre fue rechazado y
jamás se le volvió a permitir la entrada.
¿Qué nos dicen estas
historias? En cada caso, el protagonista salía victorioso al lograr su
objetivo pero cuando llegaba al final, fracasaba o sufría efectos nocivos
posteriores. Cada uno rompió reglas importantes en lo que se refería a su
interacción con el Inframundo y es por esto que estos relatos los podemos
ver como parábolas. Podemos aplicar las mismas reglas, ya que nos
advierten de las consecuencias perjudiciales de la duda, la negación, la
culpa. En el caso del pobre Orfeo, no sólo negó inadvertidamente su poder,
sino que lanzó a su interior la sombra de la duda. Creo que LaVey lo
expuso mejor en las "Reglas de la Tierra"; "Reconoce el poder de la magia
si la has empleado exitosamente para obtener tus deseos. Si niegas el
poder de la magia después de haberla utilizado con éxito, perderás todo lo
que has conseguido". Es un imperativo que no sintamos culpa ni
remordimiento del resultado de nuestros rituales. Si esto llegase a pasar,
activará nuestros mecanismo internos de culpa y lo más seguro es que
sufriremos de culpa, con lo que el trabajo mágico que hayamos desarrollado
se volverá en contra nuestra. Hasta puede que nunca más seamos capaces de
obtener un resultado satisfactorio de nuevo, como fue el caso de Orfeo. La
culpa es característica de las religiones Judeo-Cristianas, no del
Satanismo. Cualquier remordimiento que tengamos deberá ser aplicado a
nuestro comportamiento para enfrentar situaciones de naturaleza similar en
un futuro o redireccionando la situación con la persona a la cual hemos
hecho mal. No tiene lugar en el ritual, ni se puede manifestar en ninguno
de los eventos en los que se haya influenciado.
La Reflexión o
introversión puede convertirse en una trampa si se lleva demasiado lejos.
Me recuerda un ensayo publicado por LaVey en "The Devil's Notebook",
donde LaVey anota: "Si algo 'se te sale de las manos' es una razón más
para que no te vuelvas a preocupar por ello. Esto puede relacionarse, por
ejemplo, a un sentimiento ambivalente hacia el sexo, justo después de una
experiencia sexual exhaustiva y reconfortante" Vagar por el Hades por
mucho tiempo o de manera muy frecuente es desasociarse o desligarse de la
realidad. El Dr. Jung hizo estas observaciones cuando aconsejaba a sus
pacientes que dieran un "viaje" o un paseo por su interior. Se dio cuenta
que los pacientes que eran más receptivos a la idea de tomar estos viajes,
eran los que estaban más "desintonizados" de la realidad. Cuando se deja
el reino de Hades es necesario beber de las aguas del Leteo, el río del
olvido, antes de proceder a salir. Debemos salir paso a paso, sin mirar
atrás. Es decir, al salir de la cámara ritual, déjalo todo en la cámara
ritual Si de repente sientes que te falta otro trabajo o que hay uno más
en proceso, entonces, descansa, reagrupa tus pensamientos y vuelve. Pero
cuando salgas de ese túnel y las puertas estén cerradas, déjalo en lo más
profundo de tu mente, en la mente inconsciente y que se manifieste por sus
propios artificios.
Conclusión
— El Lenguaje de Hades —
"Sin embargo,
tales símbolos culturales retienen mucho de su luminosidad o "hechizo"
original. Se es consciente de que pueden evocar una profunda respuesta
emocional en algunos individuos, y esta carga psíquica hace que funcionen
de forma perjudicial"
Dr Carl Jung —El Hombre y Sus Símbolos
Durante la noche,
cuando te encuentres a salvo y bajo el velo de Nyx, los engendros del
Inframundo te hablarán. Pero su lenguaje es difícil de comprender, un
lenguaje que está sin el beneficio de la vigilancia del Yo y no está
organizado razonablemente. Quien te dice todas estas psico-incoherencias
no es otra que la diosa Hécate, ella es la mediadora de lo que es dicho
por el Inframundo Inconsciente. Normalmente se le asocia con la
fertilidad, la magia y es el símbolo de las encrucijadas. Pero lo que es
menos conocido es que era representada acompañada de cucarachas y que sus
ofrendas consistían en basuras y desperdicios. Depositada en las
encrucijadas al anochecer, estos desechos eran considerados sagrados. Para
nuestra mente, estos desperdicios representan los residuos de nuestras
experiencias pasadas, sueños dirigidos y pensamientos fragmentados. Vienen
a Hécate, que es la gran consumidora y regurgitadora de esta basura
cognitiva.
Hécate defeca el
producto durante nuestros sueños y aparece frecuentemente como un conjunto
de símbolos los cuales, a simple vista, somos incapaces de comprender. Por
medio del análisis e interpretación de los sueños podemos, en
consecuencia, revelar deficiencias en nuestra vida y los métodos
apropiados para corregirlos. Pero el aspecto importante en el contexto de
este ensayo no es lo que dicen los sueños o cómo podamos interpretarlos,
sino que lo que realmente importa es el lenguaje de la mente inconsciente.
Al lenguaje de la simbología interna, no sólo podemos escucharlo, sino
que también podemos utilizarlo en nuestro propio beneficio. Durante el
ritual, nos damos cuenta que eso es precisamente lo que estamos haciendo
-hablándole a la mente a través de la realización y simbología del ritual.
La mente inconsciente leerá y entenderá los significados subjetivos que se
hallan tras él y toma su propio curso de acción teniendo en cuenta tus
deseos arbitrarios. Creo que es importante mantener comunicación con esa
parte de la psique y que el ritual es una manera natural, arcaica y
saludable de hacerlo. Sin el exorcismo adecuado, estas sombras encerradas
en el Inframundo pueden conducirnos a un colapso en nuestra energía
psíquica relejándose en formas irrazonables de represión. Todos tenemos
nuestra propia manera de ritualizar, bien sea a través de la Magia Mayor,
el arte, los juegos de rol, idiosincrasias personales, juegos o cualquier
otro medio que hallemos placentero. Mientras más importancia le demos a
nuestra magia, estaremos más sintonizados con y tendremos más control de
un poder superior —el poder de la mente.
Fuentes — Los Libros
Que Me Inspiraron A Escribir esto
The Satanic Bible —Anton Szandor LaVey
The Devil's Notebook —Anton Szandor LaVey
El Sueño y El Inframundo —James Hillman
El Manual Meridiano De Mitología Clásica —Edward Tripp
Ranas y Príncipes —Programación Neuro-Lingüística —Richard Bandler y John
Grinder
TRANCE-formaciones: Programación Neuro-Lingüística y la Estructura de la
Hipnosis —Richard Bandler y John Grinder
El Jung de Bolsillo —Carl Gustav Jung (Editado por Joseph Campbell)
El Hombre Y Sus Símbolos —Carl Jung
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