Magia Satánica
Todo Satanista, de una u otra forma, practica la
magia. La Biblia Satánica estipula dos tipos de magia, la
Magia Mayor y la Magia Menor. Cada una de ellas se halla a lados
opuestos del espectro, pero están enlazadas inseparablemente la
una a la otra.
La Magia Mayor, o Magia Ritual, incluye la
utilización de psicodramas y clímax emocional para provocar "el
cambio, según la propia voluntad, de eventos o situaciones que, de
otra manera, serían inmodificables." La Biblia Satánica
explica los principios relacionados con la práctica de la Magia
Mayor. Otro aspecto de la Magia Mayor —Magia Ceremonial— es un
proceso en el cual se utilizan cierto tipo de psicodramas con el
fin de purgarse a uno mismo de dogmas del pasado, ritos de
iniciación, o bien para insuflar poder en un grupo de individuos.
En esta categoría se incluyen la mayoría de rituales en grupo. En
los Rituales Satánicos, las Ceremonias Mágicas y los Rituales en
grupo pueden tener numerosas variantes.
En el otro extremo hallamos la Magia Menor. Los
aspectos de la Magia Menor no están del todo explicados en las
páginas de La Biblia Satánica. Si bien se habla un poco de
la importancia de la apariencia, la mirada, y de ciertos olores,
el ser un mago competente en este
campo requiere mucha práctica, y hay mucho que aprender. La
psicología cotidiana y los modales al hablar son aspectos muy
importantes, y aunque puedan tomarse apuntes de varios libros para
este tipo de magia, la mejor fuente no sólo para aprenderla, sino
para practicarla, es la vida diaria. Si te limitas a leer y leer,
convirtiéndote en un archivo andante de éste tipo de conocimiento,
no llegarás muy lejos en la práctica de la Magia Menor; debes
utilizar lo que estudies y aprendas, mientras más lo utilices,
lograrás habilidad y experiencia.
Había
dicho que los dos tipos de magia están relacionados. Mientras más
hábil sea uno en la práctica de la Magia Menor, tendrá más
resultados en la práctica de la Magia Mayor. Mientras más poder
tenga un individuo por ser capaz de manipular hábilmente a las
personas, más receptivas se vuelven éstas para hacer realidad los
deseos de aquél.
La
Magia Mayor es importante para mantener la mente estable durante
las operaciones mágicas. Los fuertes deseos que se hallan en los
puntos más recónditos de la conciencia, y que suelen aflorar en
los momentos más inoportunos, son la ruina de una vida
satisfactoria. Lo que nos posibilita la Magia Mayor es ser capaces
de mantener la mente despejada. No todo el mundo tiene la
necesidad de ritualizar constantemente, ya sea mensual, semanal, o
incluso diariamente. Pero quienes sí lo necesiten, sean honestos
con ustedes mismos, y asuman sus necesidades. Si alguien piensa
que está ritualizando más de lo necesario, puede deberse a que no
ha sabido utilizar toda la energía necesaria para entregarse
completamente en un ritual. Recuerden, lo que importa es la
calidad, no la cantidad.
No se
decepcionen si no tienen resultados inmediatos, mantengan los ojos
bien abiertos, ya que los eventos mágicos no suelen ser evidentes;
pueden manifestarse con resultados muy sutiles pero
definitivamente favorables. El descargar los deseos asfixiantes y
los pensamientos obsesivos es tan importante como lograr lo que se
quería con el ritual. Si pareciera que no hay resultados, habrá
que experimentar con otras técnicas, crear nuevos psicodramas,
hasta encontrar lo que de mejores resultados.
En
sus dos formas, la Magia no sólo es una forma de nuestra religión
—es una forma de vida. Para obtener resultados, es necesario que
exista un equilibrio entre ambas formas de Magia. Puede que para
construir una fuerte base psicológica sea necesario utilizar al
principio la Magia Mayor. Ésta se hace menos necesaria a medida
que se avanza, ya que la Magia Menor suele obtener la satisfacción
inmediata de los deseos y es la base de una vida productiva.