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Relajación de los participantes.
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Concentración: todos los participantes se toman de las manos.
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Elección del médium que será el director e intermediario entre
personas y espíritus. Se sugiere que sea una mujer y se mantenga
como tal para las próximas sesiones.
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Colocar el intercomunicador en el centro de la tabla
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El
médium formulará las preguntas en búsqueda de contacto.
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Acto seguido, todos los participantes colocan el dedo índice de
la mano derecha presionando ligeramente sobre el
intercomunicador hasta que alcance cierta autonomía sin el
concurso de la voluntad de nadie, el cual va formando palabras,
frases, fechas, etc.
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Buscar un observador (una persona que no participe directamente
de la sesión, pero que tome notas de las preguntas y respuestas,
con el fin de no reiterar las preguntas y mantener una
coherencia).
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No
es convenientes hacer preguntas muy abstractas sino preguntas
que requieran respuestas concretas.
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Es
sumamente importante mantener silencio absoluto y concentración
total. El médium, encargado de comunicarse con los espíritus, es
quien hace las preguntas. Si a algún participante se le ocurre
alguna pregunta, la escribirá en un papel y cederla al médium
para que éste la diga en voz alta.
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Es
importante también que entre los participantes se hallen mujeres
pues el sexo femenino es más receptivo.
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Es
conveniente observar períodos de tiempo y relax entre una sesión
y otra mediante actividades de distracción que distiendan tanto
al cuerpo como a la mente.
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Todos los presentes deben dirigirse a los espíritus en forma
correcta, con buenas maneras, amabilidad y respeto.
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Evitar la luz fuerte y directa sobre la tabla, también la
oscuridad total. El ambiente debe ser suave y relajante. Es
aconsejable colocar velas y quemar buen incienso.
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No
colocar absolutamente nada sobre el tablero salvo el
intercomunicador. Si se tiene que usar algún objeto que se
enlace con el espíritu, ponerlo sobre la mesa pero no sobre el
tablero.
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Es
muy importante en ningún momento perder la calma, sea la que sea
la respuesta que se reciba, por más cruda que parezca.