
¡No
Todos los Vampiros Chupan Sangre!
"La
Biblia Satánica"
—Anton
Szandor LaVey ©1969 —
EL Satanismo
representa responsabilidad para el responsable, en lugar de preocuparse
por vampiros psíquicos.
Mucha gente que
anda por el mundo practica el fino arte de hacer que otros se sientan
responsables y hasta en deuda con ellos sin causa alguna. El Satanismo
reconoce a estas alimañas por lo que son realmente. Los vampiros psíquicos
son personas que privan a otros de su energía vital. Este tipo de
persona puede hallarse en todos los niveles de la sociedad. No sirven
para nada útil en nuestras vidas y no son ni objetos de amor ni
amigos verdaderos. Sin embargo, nos sentimos responsables por el vampiro
psíquico sin saber por qué.
Si crees que
puedes ser la víctima de tal persona, hay unas cuantas reglas muy
sencillas que te ayudarán a tomar una decisión. ¿Hay una persona que
llames o visites frecuentemente —aunque realmente no quieras hacerlo
—porque sabes que te sentirás culpable si no lo haces? O bien, ¿te
encuentras haciendo favores constantemete para alguien que no te lo pide
de frente, sino que te lo insinúa? La mayoría de las veces el vampiro
psíquico utilizará psicología inversa diciendo "Oh, no podría
pedirte que hicieras esto" –y tú, en respuesta, insistirás en
hacerlo. El vampiro psíquico nunca pide algo de tí. Eso sería
demasiado osado y presuntuoso. Simplemente dejan que sus deseos sean
conocidos de maneras sutiles que evitarán que se les considere una
plaga. Ellos “nunca pensarían en imponerte algo" y siempre estarán
felices y dispuestos a aceptar voluntariamente lo que les des, sin la
menor queja —aparentemente!
Sus pecados no
son de hecho, sino de omisión. No es lo que dicen, sino lo que no
dicen, lo que hace que te sientas responsable por ellos. Son muy
cuidadosos como para hacerte una exigencia, porque saben que te ofendería
y tendrías una razón tangible y legítima para negárselas.
Un gran
porcentaje de estas personas tienen "atributos" especiales que
hacen que el depender de ti sea más factible y mucho más efectivo.
Muchos vampiros psíquicos son inválidos (o fingen serlo) o están
"mental o emocionalmente trastornados". Otros pueden fingir
ignorancia o incompetencia para que tú, por lástima —o la mayoría
de las veces, por desesperación —hagas las cosas por ellos.
Una manera
tradicional de desterrar un demonio o un elemental es reconocerlo por lo
que es y exorcizarlo. El reconocer estos demonios contemporáneos y sus
métodos es el único antídoto para el efecto devastador que poseen
sobre ti.
La mayoría de
las personas aceptan estos individuos pasivamente viciosos en su valor
nominal sólo porque nunca les han sido señaladas sus maniobras
insidiosas. Se limitan a aceptar estas "pobres almas" por ser
menos afortunadas que ellos y sienten que deben ayudarlos de cualquier
manera posible. Es un sentido equívoco de la responsabilidad (o un
sentimiento infundado de culpa) el que nutre al "altruismo"
del cual se alimentan tales parásitos!
Al vampiro psíquico
se le permite existir porque escoge inteligentemente como víctimas a
personas conscientes y responsables —personas con gran dedicación a
sus "obligaciones morales".
En algunos casos
somos "vampirizados" por grupos de personas al igual que
por individuos. Toda organización que se dedique a recaudar fondos, sea
ésta una fundación de caridad, un consejo de comunidad o asociación
religiosa o fraternal, etc, seleccionan cuidadosamente a una persona que
sea hábil en hacer sentir culpable a otros. El trabajo de esta persona
es el de intimidarnos para que primero abramos nuesros corazones y luego
nuestra cartera, a quienes se van a beneficiar de su "buena
voluntad" —sin mencionar que en muchos casos, no donan su tiempo
desinteresadamente, sino que están recibiendo un jugoso salario por su
"noble acción". Son maestros en jugar con la compasión de la
gente responsable. Cuan a menudo vemos niños pequeños que han sido
enviados por estos Fagínes santurrones para extraer sin dolor
donaciones de la gente de buen corazón. ¿Quién puede resistirse al
encanto y la inocencia de un niño?
Estas son,
obviamente, personas que no son felices a menos que estén dando, pero
la mayoría de nosotros no encaja en esta categoría.
Desafortunadamente, la mayoría de las veces estamos haciendo cosas que
la verdad no sentimos que se necesite que hagamos. Una persona
consciente halla muy difícil el decidir entre la caridad volntaria y la
obligada. Querrá hacer lo que sea más justo y correcto y lo más
seguro es que halle desconcertante el hecho de tratar de decidir a quién
debería ayudar y qué cantidad de ayuda se espera de él —legítimamente
Cada persona debe
decidir por sí misma cuáles son sus obligaciones para con sus amigos,
familia y comunidad respectivas. Antes de donar tiempo y dinero a
personas fuera de su círculo familiar y de amigos, debe decidir cuánto
puede sin privar de algo a sus seres queridos. Al considerar todo ésto,
debe de asegurarse que se incluirá a sí mismo entre sus seres
queridos. Debe evaluar cuidadosamente la validez de la petición que se
le hace y la personalidad o motivos de quien le hace dicha petición.
Para una persona
resulta extremadamente difícil aprender a decir "no" cuando
toda su vida ha dicho "sí". Pero a menos que quiera que se
aprovechen de él constantemente, tiene que aprender a decir
"no" cuando las circunstancias lo justifiquen. Si se los
permites, los vampiros psíquicos se infiltrarán en tu vida
gradualmente hasta que ya no tengas privacidad —y tu constante
preocupación por ellos te irá dejando sin ambición alguna.
Un vampiro psíquico
seleccionará siempre a una persona que esté relativamente satisfecha
con su vida –una persona que esté felizmente casada, satisfecha con
su trabajo, y que por lo general está bien adaptada al mundo que le
rodea –para alimentarse de ella. El sólo hecho que un vampiro psíquico
escoge a una persona feliz para hacerla su víctima demuestra que a él
le faltan todas las cosas que tiene la otra persona; hará todo lo que
pueda para provocar problemas y discordia entre su víctima y las
personas a quienes más estima.
Por lo tanto, ten
cuidado de cualquier persona que parezca no tener amigos de verdad y sin
interés aparente en la vida (excepto tú). Lo más seguro es que te
diga que es muy selectivo con sus amistades o que no hace amigos fácilmente
debido a que sus parámetros son muy altos a la hora de escoger amigos.
(Para conseguir y conservar amigos, uno debe estar dispuesto a dar algo
de sí mismo —cosa que el vampiro psíquico es incapaz de hacer). Pero
se apresurará a añadir que tú llenas todos los requisitos y que
verdaderamente eres una sobresaliente excepción sobre todo el género
humano —que tú eres uno de los pocos que son dignos de su
amistad.
A menos que
confundas amor desesperado (que es una cosa bastante egoísta) con
vampirismo psíquico, hay que aclarar la enorme diferencia entre ambos.
La única manera de determinar si estás siendo vampirizado es sopesar
lo que le das a esa persona y compararlo con lo que esa persona te da a
cambio.
A veces puede que
te irriten las obligaciones que te impone un ser querido, un amigo
cercano o hasta tu jefe. Pero antes de que los consideres vampiros psíquicos,
debes preguntarte a ti mismo "¿Qué obtengo a cambio?" Si tu
pareja insiste en que la llames con frecuencia y le pides que tenga en
cuenta el tiempo que pasa lejos de ti, has de saber que esa es una
situación de "toma y daca". O si un amigo tiene la costumbre
de llamarte a pedirte favores en los momentos más inoportunos, pero
igualmente dependes de ellos para dar prioridad a tus necesidades más
inmediatas, considéralo como un intercambio favorable. Si tu jefe te
pide que hagas un poco más de lo que normalmente se espera que hagas,
pero en el futuro ignorará una tardanza ocasional o te dará tiempo
libre cuando lo necesites, seguramente no tienes razón alguna para
quejarte ni necesitas sentir que se está aprovechando de ti.
Sin embargo,
estarás siendo vampirizado si te llaman incesantemente o esperan que
hagas algún favor por alguien que, cuando necesites un favor, siempre
resulta tener "otras ocupaciones más importantes".
Muchos vampiros
psíquicos te darán cosas materiales con el propósito expreso de
hacerte sentir que les debes algo a cambio y de esta forma te atan a
ellos. La diferencia entre tu dar y el de ellos es que tu forma de
pagarles a cambio siempre ha de ser algo no-material. Quieren que te
sientas obligado hacia ellos, estarían muy decepcionados y hasta
resentidos si intentases compensarles con cosas materiales. En esencia,
les habrás "vendido tu alma" y al no recordártelo, te
recordarán constantemente que estás en deuda con ellos.
Siendo puramente
Satánico, la única manera de tratar con un vampiro psíquico es
"hacerte el tonto" y actuar como si fueran altruistas genuinos
y que realmente no esperan nada a cambio. Enséñales una lección al
aceptar gentilmente lo que te dan, agradeciéndoles lo suficiente como
para que se entere todo el mundo y luego te vas! De esta manera saldrás
victorioso. ¿Qué podrán decir? Y cuando, inevitablemente, se espere
de tí que retribuyas su "generosidad" (aquí viene lo difícil!)
dices "NO" —pero, una vez más, gentilmente! Cuando sientan
que estás escapando de sus garras, pasarán dos cosas: Primero, actuarán
"destrozados", esperando que tu antiguo sentimiento del deber
y de compasión aflore nuevamente, y cuando (y si) nada sucediese,
mostrarán su verdadera identidad y se mostrarán furiosos y vengativos.
Una vez que los
tengas en este punto, podrás hacer el papel de la parte
"ofendida". Después de todo, no has hecho nada malo
—simplemente tenías "otras obligaciones más urgentes" en
el momento, y ya que no se esperaba nada a cambio de su obsequio, no
debería haber resentimiento de parte de ellos.
Por lo general,
el vampiro psíquico se dará cuenta que sus métodos han sido
descubiertos y no presionará la situación. No seguirá desperdiciando
su valioso tiempo contigo, sino que se moverá hacia la siguiente víctima
indefensa.
Sin embargo, hay
momentos en los que el vampiro psíquico no soltará su presa tan fácilmente
y hará todo lo que esté a su alcance para atormentarte. Para ésto
tendrán mucho tiempo disponible, ya que una vez rechazados, dejarán
todo a un lado (es decir, lo poco que tengan) para dedicar cada momento
de vigilia a planear la venganza a la que creen tener derecho. Por esta
razón, lo mejor es, primero que todo, evitar una relación con este
tipo de personas. Su "adulación" y dependencia de ti puede,
al principio, ser muy halagadora, y sus obsequios materiales muy
atractivos, pero una y otra vez terminarás pagando un precio bastante
alto por ellos.
No desperdicies
tu tiempo con personas que terminan destuyéndote; en vez de ello concéntrate
en quienes apreciarán tu responsabilidad hacia ellos y, de la misma
manera, ellos hacia ti.
Y si eres un
vampiro psíquico —atiende este consejo! Cuídate del Satanista —está
pronto y dispuesto a clavar gustoso la estaca proverbial en tu corazón! |